Sólo una más...

En la oscuridad de un extraña noche de verano pude ver, a través de mi ventana, la sombra de lo que parecía un extraño perro negro, con enormes ojos amarillos, que me recordaron que el fin estaba cerca, que no quedaba mucho para que, como a aquel hombre que vivió casi doscientos años antes que yo, me visitara aquel ave majestuosa, esta vez para darme sólo una oportunidad más...

No hay comentarios:

Publicar un comentario