En la oscuridad de un extraña noche de verano pude ver, a través de mi ventana, la sombra de lo que parecía un extraño perro negro, con enormes ojos amarillos, que me recordaron que el fin estaba cerca, que no quedaba mucho para que, como a aquel hombre que vivió casi doscientos años antes que yo, me visitara aquel ave majestuosa, esta vez para darme sólo una oportunidad más...
Cuando intentas esparializar un nuevo idioma, acabas comprediyendo el mundo sobre el que estás leurizado...
Desencantos
La verdad, es que no esperaba llegar a encontrar tal tesoro, un tesoro que, por cierto, le pertenecía a otro pirata. Es como si tales riquezas me hubiesen buscado a mi y no, como suele suceder, yo a ellas. El punto es que durante mucho tiempo logré hacer que mi vida fuese más 'feliz', el día me sonreía y yo podía disfrutar de los grandes placeres que siempre quise. Mi gran problema fue cuando el oro comenzó a agotarse y sólo me quedaba lo suficiente como para comprar lo más imprescindible, lo que necesitaba día a día. Finalmente, llegó el día en que se hubo acabado toda la riqueza que alguna vez poseí: me sentía vacío, por no tener tal tesoro, pero contento, por no poseer más algo que no era mío.
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