El olor a ginebra yacía por toda la habitación. Él la amaba con toda su
fuerza y ella así era feliz. Las escenas de amor como esta se repetían todos
los fines de semana en que ella llegaba tarde a casa, después de visitar a las
amigas. En esta ocasión, el amor que llenaba la habitación era mayor que el de
otras veces, provocando los gritos desaforados de ambas partes. Gritos y
gemidos como nunca antes, capaces de despertar a todo el vecindario a tres
cuadras a la redonda. Al otro día, su amor fue primera plana en los diarios, y
la mejor amiga de ella hizo declaraciones a todos los medios: “Ella siempre me
decía que esa era su forma de amar, que no concebía un amor distinto a ese que
él le daba”. El titular: “FEMICIDIO: A golpes muere joven madre de 28 años”